Enfermedades
Asociadas
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Existe la posibilidad de que defectos "menores" del metabolismo
de lípidos en los peroxisomas o en las mitocondrias pudieran
participar en la RP.
No es incoherente pensar que la evolución de la enfermedad
por selección natural haya acumulado mutaciones y favorecido
defectos genéticos en proteínas o enzimas esenciales
y vitales sobre mutaciones que inhabiliten la actividad de una enzima.
De la misma manera, la evolución favorecería mutaciones
sobre funciones de rutas menores sobre rutas metabólicas principales.
Sus consecuencias afectarían de manera parcial a la actividad
de éstas, provocando cambios bioquímicos discretos en
lugar de alteraciones totales de la actividad que provocarían
enfermedades graves.
La población de RP no sindrómica, sufre con
más frecuencia hipotiroidismo y enfermedades cardiovasculares
(ECV), suponiendo hasta un 18% (Cela, 2001) de los afectados en
una edad comprendida entre 20 y 70 años (Cela, 2001). Ciertos
autores han asociado enfermedades tiroideas con RP con un riesgo (OR)
de 6.2 (Whitcup y cols 1996; ), hipotiroidismo subclínico (Proto
y cols., 1996) y un elevado riesgo de hipotiroidismo autoinmune caracterizados
por la presencia de autoanticuerpos específicos (Scanelli y
cols 1996).
Esporádicamente, se ha asociado la RP a la diabetes mellitus
y a otras afecciones endocrinas (Genovesi-Ebert y Napolitano,
1984); Cela (2001) describe que el 16.1% de los afectados presentan
diabetes mellitus.
Aunque no se han estudiado las enfermedades cardiovasculares en este
grupo de población particular, Cela (2001) observó que
4 pacientes (9.1%) sufrían cardiopatías severas intervenidos
con by-pass y marcapasos.
Los afectados de RP pueden verse afectados, debido a alteraciones
bioquímicas sobre defectos genéticos en los peroxisomas,
de enfermedades neurológicas y miopatías, aunque en
menor grado y a edades más avanzadas que en las formas sindrómicas
que se presentan a más temprana edad ( afectación congénita,
infantil o juvenil) y con una afectación más grave.
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